La Provincia incorporará 30 emuladores para analizar el rendimiento de vehículos con cortes de combustibles no fósiles hasta el 85%. Cómo es el programa que ya tiene en marcha su primera etapa.

Que una crisis es sinónimo de oportunidad es un lugar común. Pero a veces una frase hecha es la forma más sencilla para explicarlo. En este caso, el desabastecimiento de gasoil en todo el país parece abrir una nueva puerta para los biocombustibles.

Esta semana, el ministro de Servicios Públicos, Fabián López, anunció que la Provincia sumará 30 emuladores para monitorear el desempeño en vehículos oficiales que comenzarán a utilizar etanol maíz hasta alcanzar el 85 por ciento del combustible que necesitan. Lo que se conoce como E-85.

La prueba piloto ya se realizó con cuatro autos de esa cartera y de Epec, a los que se les aplicó una mezcla del 60 por ciento de combustibles fósiles y el 40 por ciento restante de bioetanol.

Ensayos

Con estos primeros ensayos, la Provincia apunta a la migración de su flota a los combustibles renovables, mostrando dos cosas: la primera, que se pueden aplicar cortes por encima del 12 por ciento que fija la Nación; y en segundo lugar, que no es necesario cambiar el motor de los vehículos.

Además, la medida tiene una potencialidad enorme para mitigar la emisión de gases de carbono y posicionar a Córdoba como un referente en materia de utilización de energías renovables y limpias.

“Es un momento adecuado para poner en valor a los biocombustibles y dejar de subsidiar a los combustibles fósiles. Córdoba quiere dar un paso importante en la transición energética y tomar medidas de mitigación para no avanzar en el calentamiento global”, dijo a La Voz López ante la consulta sobre el proyecto.

Y agregó: “Vamos a ir a un ahorro de combustible y a una migración de nuestra flota. Además, implica avanzar en la neutralidad en carbono, con un valor agregado a nuestra economía”.

Estimación

La administración provincial cuenta con una flota de 4.765 vehículos, entre autos oficiales y móviles de la Policía. Si bien el dato es de 2018, es el último registro disponible y que no acusa distorsión durante la pandemia, señalan desde el Gobierno de Córdoba.

Relevamiento

De acuerdo con ese relevamiento, todos los vehículos de dependencias oficiales consumen 11,7 millones de litros de nafta por año. La normativa nacional estipula un “corte” del 12 por ciento para las naftas con biocombustibles.

Pero si ese tope se elevara al 27 por ciento, como es la regulación brasileña, la emisión de dióxido de carbono de la flota provincial se reduciría un 8,7 por ciento. Pasaría de emitir 35.405 toneladas anuales a 32.319.

El objetivo del Gobierno es abastecer a toda su flota con el 85 por ciento de combustible de origen vegetal. Es decir que los indicadores ambientales podrían ser hasta tres veces mejores.

Esto le permitiría alcanzar una meta que ninguna otra jurisdicción tiene. Ser la primera provincia en contar con toda la flota enteramente con combustibles limpios y disminuir su huella de carbono.

Y, además, inyectar en la economía cordobesa, que produce más del 50 por ciento del bioetanol del país, cerca de 1.400 millones de pesos en un año.

Impacto

Todos los combustibles renovables que se realizan en Córdoba son de primera generación. Y se producen a partir de cultivos que pueden tener como fin los alimentos. En cambio, los biocombustibles de segunda generación, aquellos que se pueden extraer de la basura y el rastrojo de la cosecha, mejoran los indicadores ambientales y reducen al mínimo la huella de carbono. No obstante, algunos especialistas señalan que todavía no son económicamente viables y no tienen un gran desarrollo en el país.

En términos relativos, el impacto sobre el sistema de transporte que puede tener la iniciativa de que la Provincia incorpore toda su flota a los biocombustibles es pequeño. Sólo como referencia, durante el tiempo de cosecha se consumen 220 millones de litros de diésel en Córdoba.

En términos económicos

Pero en términos económicos, representa un monto considerable. En un cálculo ágil, si se reemplaza el consumo de nafta por el de E85, al mismo costo (tomando el precio de la nafta premium a 142 pesos, aproximadamente), Córdoba consumiría más de 1.400 millones de pesos en combustibles renovables.

En enero de este año, según datos de la Secretaría de Energía de la Nación, en la Provincia se produjeron 40.309 metros cúbicos de bioetanol, sobre un total nacional de 79.103 metros cúbicos. Son cerca de 40 millones de litros
“Esto muestra el sinsentido de la ley nacional. Se podría dejar de importar nafta y gasoil, y contar con combustibles de producción propia. En estos momentos, los bioetanol no reciben precios adecuados a lo que están produciendo”, apuntó López, quien durante todo el año pasado puso en debate la necesidad de extender la ley de Biocombustibles, que finalmente terminó con una nueva ley para el sector.

De acuerdo con la legislación argentina, no se puede comercializar combustibles que no sean de origen fósil. Aunque está permitido el autoabastecimiento –una política que impulsa el Gobierno provincial– y también el fasón, que se podría considerar una suerte de trueque de granos por combustible.

Ya están entre nosotros

“En la Argentina no está homologado ni contemplado en la ley que los autos salgan con prestaciones flex o que los combustibles se expendan con un 85 por ciento de etanol”, apunta Manuel Ron, director de Bio 4, una de las principales fábricas de bioetanol del país.

Lo que apuntan varios especialistas es que en Córdoba se producen autos con motores de combustible flexible (motores flex, como se los conoce), es decir que pueden utilizar tanto combustibles fósiles como de origen vegetal, inclusive hasta el 100 por ciento en algunos casos. Sin embargo, no están regulados en el país.

Ron pone un ejemplo concreto sobre las posibilidades del biocombustible en la Argentina y cómo sería factible aumentar esta cuota sin problemas. “Si una persona va a Brasil con su auto naftero, allí utiliza un combustible E27, vuelve a al país y no tiene problemas, eso es una muestra de que mayores cortes no afectan a los vehículos”, dice.
“Cada litro de etanol que reemplaza a la nafta por etanol reduce un 75 por ciento los gases del efecto invernadero. Es un tema muy relevante de acuerdo con los compromisos internacionales en materia ambiental que asumieron la Nación y la Provincia”, agregó.

Importación y desarrollo

El Gobierno de Córdoba importó 30 emuladores de biocombustible para incorporar a vehículos oficiales de diferentes marcas y modelos: 20 son de origen finlandés y los otros 10, brasileños.

Los primeros trabajan de manera automática, regulando el porcentaje de etanol que ingresa a los inyectores del motor; mientras que los segundos funcionan con un corte preestablecido de combustible.

En total, la Provincia invirtió 8.600 dólares para sumar esta tecnología. Junto con el equipo de Oreste Berta y la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) regional Córdoba, realizarán ingeniería inversa sobre los equipos para intentar desarrollar uno propio, made in Córdoba.

“Empezamos a trabajar hace un tiempo con el gobierno de la Provincia y la UTN en la implementación de biocombustibles para vehículos de la flota. En el caso de autos a nafta estamos desarrollando un dispositivo Full-Flex, capaz de detectar el porcentaje de etanol en tanque y realizar las correcciones automáticamente en el motor para lograr un óptimo funcionamiento con cualquier porcentaje de bio”, explicó a La Voz, Oreste Berta hijo y agregó que también prueban en motores biodiesel para hacer las adecuaciones necesarias.

“Se necesita de la experiencia y eso requiere hacer kilómetros y ensayos en dinamómetros para comprobar que estos combustibles no traigan problemas mecánicos. Son pequeños cambios que necesitan de mucho seguimiento por parte del equipo técnico”, explicó Berta.

Fuente: LA VOZ

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